La cuadratura del círculo triangular
Si antes lo escribimos, antes nos vienen a dar la razón. Denunciábamos el sábado pasado la inmensa hipocresía y el doble lenguaje con que políticos y medios de comunicación abordaban el asunto de la ordenación urbanística, sobre todo en la costa. Un doble lenguaje destinado a contentar posturas antagónicas diciéndole a todo el mundo no la verdad, sino lo que cada uno quiere oír. Y hoy en la prensa local podemos leer una de esas series de declaraciones dignas de ser cinceladas en mármol.
Resulta que como sabíamos nuestros representantes en el Concello se han decidido a adoptar una postura con respecto al Plan del Litoral que está tramitando la Xunta de Galicia. ¿Y qué postura es esa? ¿Defender los intereses de aprovechamiento urbanístico de los vecinos de Razo y Baldaio, o sea, poder construir en más sitios, y con más edificabilidad? ¿O por el contrario limitar la construcción para preservar al máximo el espacio natural? Porque lo que está claro es que ambas cosas simultáneas son imposibles: o una de las dos posiciones de máximos, o un punto de equilibrio donde nadie gana lo que quiere, y todos ceden un poco; o círculo o cuadrado, o si acaso un cuadrado con puntas redondeadas. Una disyuntiva en la que la dinámica legislativa y política se ha venido decantando en los últimos años por el prohibicionismo y el proteccionismo ambiental, y en la que cualquier cambio que se haga apunta a que irá en el sentido de reducir y limitar cada vez la edificabilidad.
Y no olvidemos que todo este debate se produce en torno a una zona, la costa carballesa, que ha sido objeto de múltiples agresiones a lo largo de un período de décadas, y cuya ordenación ha hecho correr ríos de tinta críticos. Pues bien, resulta que la postura del gobierno dirigido por Mr. Ferrero consiste en afirmar que la actual ordenación, la derivada de las normas subsidiarias de los años 80 y del plan general de 2003, es la correcta, que gracias a ella el litoral carballés “está relativamente ben conservado” (sic), y que en el futuro se debe seguir en esa misma línea.
Así, por obra y arte del destino, lo que desde los años 80 y hasta hace bien poco era un gran desastre natural y de ordenación, objeto de todo vilipendio, campaña en contra y denuncia, ahora resulta que por el contrario ha sido un ejemplo de conservación de la naturaleza que además se debe perpetuar. No solamente hemos logrado la cuadratura del círculo, es que además el círculo cuadrado es triangular. Cuando se pelea por un puñado de votos hasta los milagros existen.
Etiquetas: Baldaio, PXOM Plano Xeral Ordenación PGOM, Razo, urbanismo
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