Benvido, Mister Mao
En un magistral homenaje al gran Luis García Berlanga, el Concello de Carballo en colaboración con su departamento de pren…, perdón, con la Voz de Galicia, nos ofrece hoy un legendario reportaje humorístico digno de las mejores entregas de Pepe Isbert, Manolo Morán y compañía.
El alcalde nos debe una explicación. Y como nos la debe, nos la paga. No van a venir los americanos, pero sí los portugueses, que junto con algunos gallegos conforman una cosa que han bautizado como Eixo Atlántico, y que no sabemos exactamente en qué consiste o para qué puede servir, pero que pinta muy importante y vende muy bien. Porque efectivamente estamos nada más y nada menos que ante una unión de ayuntamientos (administraciones arruinadas hasta el límite de la suspensión de pagos) de España (país semi-arruinado con tasa máxima de paro de la Unión Europea, hipotecado por muchos años, sin fecha de salida de la crisis y con futuro incierto) y de Portugal (país que lleva años arruinado, empeñado, y que no tiene dinero ni para pagar sus propias infraestructuras). Y esta alianza es, al parecer y según nos venden, una esperanza de futuro para Carballo. Todo sea dicho sin considerar el inmenso historial de fracasos que arrastran todos cuantos intentos se han realizado en nuestra tierra de aunar esfuerzos a través de consorcios y áreas metropolitanas. Para muestra un botón: hace dos años que nuestro concello forma parte de este Eixo Atlántico, y ni siquiera lo sabíamos.
Y en medio de este panorama, nos enteramos en el día de hoy de que un hombre que responde al nombre de Xoán Vázquez Mao va a visitar Carballo para celebrar una reunión “de inmediato” y abordar el tema de la estrategia del transporte. Porque esta gente del Eixo, que se conoce debe tener poco trabajo en su lugar de origen, resulta que está muy preocupada por la “desoladora” situación del transporte público en nuestra comarca, y quieren desarrollar políticas que favorezcan la movilidad, la sostenibilidad, bla, bla, bla, y todos estas palabras tan bonitas que siempre usan los políticos que no tiene nada que decir pero mucho que hablar. A lo cual nuestros gobernantes locales hacen su aportación: “Carballo ya se adhirió a finales del año pasado a una campaña para promover el uso de la bicicleta, «non só tanto dende o punto de vista turístico ou deportivo, senón como un elemento de mobilidade», en la Eurorregión.” (sic, en serio…). Es más, para el asunto se ha creado una comisión (no es coña) para implantar la iniciativa que “todavía no ha ofrecido sus conclusiones” (vaya).
Nos cuentan que en la reunión de este mes van a analizar las “fórmulas de colaboración” y la manera en que Carballo puede “integrarse en la estrategia” de transporte del Eixo, además de utilizarlo para demandar el ferrocarril y el metro ligero, que el Concello de Carballo defiende “como una forma económica y ecológica que solventaría los más que probables problemas de comunicación con A Coruña”. Esto es, la habitual política de palabras vacías, pero elevada al cuadrado y pasando por Portugal. Claro que suponemos que todo este tinglado estará montado al albur o con la esperanza de alguna jugosa subvención europea de la que quizá nos puedan llegar las migajas de las migajas. Pero viendo la manera de funcionar del invento, sus protagonistas, sus comisiones, sus estrategias de integración, sus fórmulas de colaboración, sus estudios sostenibles de funcionalidad, sus visiones coyunturales desde una perspectiva integral, y la tamaña tomadura de pelo de tanta burocracia y tanta palabrería inútil, nos tememos lo peor. Aunque, quién sabe, quizá el alcalde Ferrero y su fiel escudero Viña nos convenzan con cuatro buenas palabras, porque ya es sabido que nosotros, aunque somos buenos, nos enfadamos por todo. Seamos optimistas, y recibamos a Mister Mao con alegría. Los días buenos están a punto de llegar.
Etiquetas: LVDGE, propaganda, transporte
Seguir lendo...


