
Al hilo del post “…pero onde foron os cartos?, un lector ha dejado un más que interesante comentario poniendo el dedo en la llaga sobre el destino que en ocasiones se da al dinero público sin que nadie ose discutirlo. Nos recuerda al cuento de Andersen en el que todo el mundo veía que el rey estaba desnudo, pero nadie se atrevía a decirlo por no parecer necio. Hasta que un niño dice lo que todos (o muchos) ven pero no se atreven a decir.
Aquí lo dejamos, en primera plana, para suscitar el debate:Me gustaría dar mi opinión sobre un par de asuntos en los que creo que nadie se atreve a entrar. Me refiero al despilfarro en algunas infraestructuras que se está haciendo en Carballo, en concreto, al Fórum, los centros sociales y la biblioteca. Digo que nadie se atreve a entrar porque como se trata de obras de tipo cultural y formativo, y como el dinero viene de otras administraciones, parece que todo está siempre bien y si alguien muestra desacuerdo enseguida se le tachará de bruto o de insensible.
Yo creo que aquí hay un par de ideas muy equivocadas. Una es esa frase tan manida de “todo lo que sea a favor de” la cultura, la seguridad, la educación, el turismo etc, “está bien”. Pues no señor. Para nada. No todo vale. Gastar millones de euros en algo que van a utilizar cuatro gatos y no va a generar riqueza está mal, muy mal. Comprometer la economía de todos por un beneficio exiguo es una estupidez. Toda inversión debe ir acompañada de un estudio de coste-beneficio. Y de acuerdo que muchas veces los costes y sobre todo los beneficios son intangibles y difíciles de medir, pero por lo menos hay que hacer números y valorar los dos lados de la balanza, cuánto dinero voy a gastar, cuánto va a costar el funcionamiento, y cuánta riqueza se va a generar, o puestos de trabajo se van a crear, o cuánto uso va a tener lo que hago. Y si no compensa, pues no se gasta el dinero. Aunque se tenga. Y se compensa poco, pues se gasta poco. Pero no se pueden gastar un montón de millones simplemente porque “es por la cultura” o “es por la formación”, y “a ver qué pasa”. Y otra idea equivocada es esa de que el dinero que viene de Santiago, de Madrid o de Bruselas a nosotros no nos cuesta nada. Por lo tanto, lo primero es conseguir tanto como podamos, y luego ya le buscaremos un uso. Pues no señor, tampoco. Todo el dinero es dinero, y todo el dinero público es dinero público. Y lo digo no solo por responsabilidad. Es que ese dinero que viene de fuera y empleamos en un uso X, es dinero que deja de venir para emplear en un uso Y. Y si Madrid o Bruselas nos han dado 2 ó 3 millones para gastar en X, y X es un mal negocio, a ver con qué cara vamos luego a pedir otros tantos millones para un negocio Y, que luego nos parece mejor. Ah, no, yo ya le he dado 2 millones, ¿qué se cree usted?
Pues eso nos ha pasado aquí. Hemos conseguido un montón de millones de la UE, del Plan E, de la Diputación y de los presupuestos del Estado, y nos hemos pensado que todo valía, que ese dinero era gratis, y lo hemos gastado sin sentido. Con el Fórum se trató de conseguir toda la pasta posible y hacer el edificio lo más grande posible. ¿Va a haber uso para todo ese volumen, que además va a tener su coste de mantenimiento y funcionamiento? Y con los centros sociales se ha hecho un disparate monumental. Se han gastado millones de euros en unos edificios de diseño que parecen de una película de Hollywood, y que al final mayoritariamente servirán para que los jubilados pasen su tiempo libre jugando a las cartas o viendo la tele, y cómo mucho, serán sede de algunas asociaciones culturales. Cosas que me parecen fantásticas, pero ¿para eso hacía falta gastar esa millonada? ¿No servía con un edificio normal, rehabilitando lo que había, con un pequeño salón de actos, un par de salas, y unos servicios? Alguno me dirá, ¿acaso las parroquias no merecen un servicio como ese? Pues NO, las inversiones tienen que ser equilibradas, y aquí se ha perdido el equilibrio, como el dinero venía de fuera, hala, a todo trapo, vamos a impresionar al personal. Y por último lo de la biblioteca me parece de juzgado de guardia. Vamos a ver, tenemos una biblioteca municipal que no debe de tener ni 15 años de vida. De acuerdo, no es la biblioteca del congreso de los EEUU, pero es mucho más que digna, fue diseñada por un arquitecto de renombre y es céntrica. Y sobre todo, ¿qué uso tiene????? ¿Acaso hay cientos de personas aporreando las puertas a diario y haciendo cola para entrar, ávidas de culturizarse????? ¿Es que yo vivo en otro pueblo????? ¡Venga ya! La biblioteca de Carballo la usan cuatro gatos, con todo el respeto, y la mayoría va simplemente a conectarse gratis a internet, como si fuese un cyber. Las bibliotecas, no solo en Carballo sino en todas partes, tienen cada vez menos usuarios. Solamente mantienen afluencia las de las universidades. Normal. Porque todos nosotros hoy en día si queremos consultar algo, lo hacemos directamente desde nuestra casa entrando en google, y solo para cosas muy específicas necesitaríamos ir a una biblioteca. Y para eso serían bibliotecas grandes y especializadas, no una biblioteca municipal. La tendencia es a la reducción de instalaciones y su especialización. Pues aquí no, resulta que a alguna mente se le ocurre que no basta con tener bibliotecas municipales, encima hay que montar una más grande y “comarcal”. ¿Qué quiere decir comarcal? ¿Qué la gente de Laxe, de Laracha, o de Malpica, va a coger el coche y venir a Carballo a consultar libros? ¿O a estudiar? ¿Pero estamos de coña o estamos de coña? Y para esta broma, faltaría más, edificio de diseño y un millón de euros de presupuesto. Como lo regalan, pues a vivir que son dos días.
Y ahora ya vendrán varios cientos a decir que soy un inculto, bruto, animal y todo lo que quieran, pero no por eso dejo de tener razón. Porque con esto no vamos a ser más cultos, vamos a ser más pobres. La cultura, hoy en día, está al alcance de todo el mundo, si por supuesto se lo plantea, que tristemente la gran mayoría no se lo plantea. La mayor parte de los libros editados, muchísimos más de lo que jamás podrá tener ninguna biblioteca, y un mundo infinito de información están disponibles en internet, y muchos se pueden conseguir gratis. Basta con querer. Y no me vale que me digan que el dinero viene de Madrid. Ese dinero es dinero de todos, y al final nos toca a todos, y es dinero que deja de venir para otras cosas más importantes. Por ejemplo, para mejorar la cobertura de internet que todavía no llega con banda ancha a muchos sitios. Por no llegar, no llega ni la televisión, que manda chover na Habana. En fin, lo que me sorprende y me indigna no es que se haga esta barbaridad, que se hacen muchas más, sino que nadie se atreva a decir nada y todo el mundo dé por buenos estos disparates por miedo al que dirán. Repito, si queremos salir de esta crisis, hay que empezar a cambiar muchas formas equivocadas de pensar como éstas. Y también repito, en el año 2011 el que es inculto es porque no le interesa ser culto. No es cuestión de dinero.
Etiquetas: Cultura, economía, gasto Concello
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